Reforma tributaria: ¿saldo a favor o en contra?

Reforma tributariaHan pasado seis meses desde que entró en vigor la reforma tributaria y el balance sigue siendo poco esclarecedor. Primero, no se ha visto el alivio para el bolsillo del consumidor y, segundo, la cifra de costos y gastos de los negocios del sector tendió al alza. Por Paola Martínez. Fotos: ©2013 Thinkstock.     A los pocos días de haber entrado en vigor la reforma tributaria, el primero de enero de 2013, la revista CATERING hizo un análisis de los pros y los contras que esta normatividad iba a traer para el sector. Las primeras pesquisas daban cuenta de un panorama nuboso, en el que el consumidor quedaría decepcionado, al no ver reducciones reales en los precios, y los empresarios enfrentarían mayores gastos. Han pasado las semanas y todo indica que se ha cumplido lo que algunos expertos profetizaban: los precios en restaurantes, bares y hoteles han seguido igual, y la reforma no ha cumplido su objetivo en este sentido.   Reforma Tributaria TablaCumplido un semestre, la revista CATERING hace una nueva revisión al cambio normativo para ver cuál es el balance actual. Para ello, contactó a uno de los grandes conocedores del tema a fin de que hablara con claridad sobre lo que ha pasado con el cambio de impuestos, y mostrara un balance práctico y real de uno de los negocios del sector, para comprobar si sus gastos han crecido o se han mantenido (ver tabla 1).   Andrés Sabogal Guevara, abogado especializado en derecho tributario y asesor de diferentes empresas de restauración y hotelería, así como de algunas escuelas de gastronomía, hizo un balance al día sobre los efectos reales que ha significado el desmonte del IVA del 16% y la imposición del impuesto al consumo del 8%. ¿Se han cumplido las expectativas del Ministerio de Hacienda y de la DIAN?   “Por lo que a mí respecta, aún no he comprendido el sentido de este cambio normativo. Eliminar el impuesto sobre las ventas, IVA del 16%, y crear un impuesto nuevo de consumo del 8%, para darle un aparente tratamiento favorable al consumidor sigue siendo un asunto bastante relativo. Se asumió una posición facilista al creer que por la reducción tarifaria iba a haber un beneficio trasladable al cliente, lo cual es muy improbable”, opina Sabogal.   El hecho de que el descuento en los precios no sea posible se puede explicar con una simple ecuación: anteriormente, los establecimientos como bares o restaurantes podían descontar los impuestos pagados a sus proveedores de los impuestos cobrados a sus consumidores; pero hoy, con la eliminación del IVA del 16%, ya no tienen ninguna cuenta de dónde descontar. Así que, actualmente estos negocios pagan el 100% de los IVAS de los productos o servicios que compran, sin derecho a descuento, aspecto que implica un incremento de sus costos y gastos de operación, con el 5%, 10% o 16%, según el IVA que pagan.   “Por ejemplo, el alquiler o arriendo del local en donde opera su establecimiento, estaba gravado al 10%, siendo este tributo descontable del que a su turno procediese a generar. En la actualidad no lo es, lo cual trae como consecuencia inmediata un encarecimiento del valor del arriendo, que además sufrió un incremento tarifario, ubicándose en el 16%. Éste es un rubro que golpea fuertemente a los operadores del servicio, que usualmente no son propietarios del establecimiento donde funcionan, sino que pagan alquiler”, comenta Andrés.   Igual suerte corren otra serie de insumos y conceptos, como los alimentos procesados, los plásticos, las asesorías técnicas, las revisorías fiscales y la licencia por uso de software. “Por eso, la tan esperada disminución de precios al consumidor no se ha visto”, dice el abogado. Así las cosas, la opción que hoy tiene el empresario para que su operación sea viable es mantener los precios de venta o incluso aumentarlos.   Por todo esto, diversos analistas consultados por la revista CATERING aseguran que el Ministerio de Hacienda y la DIAN hicieron una consideración muy preliminar y general, la cual no atiende a la realidad económica de los actores de este sector.   La pregunta que muchos se hacen hoy en día es: ¿qué va a pasar, entonces? Según Andrés Sabogal: “Sólo habrá una gran decepción para el consumidor y para los funcionarios del Ministerio de Hacienda, por la ligereza con que se abordó el tema, pues realmente la norma no estaba llamada a generar ahorro”.   ¿Remedio contra la evasión?   Reforma tributariaOtro talón de Aquiles de esta reforma ha sido el álgido tema de la evasión. El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, ha manifestado en diferentes ocasiones que la eliminación de IVA del 16% también está encaminada a combatir la evasión. Como ejemplo, el ministro ha retomado el caso de las famosas pre-facturas, cuando se descubrió el abuso de algunos negocios que no emitían una factura real, pero sí recibían el impuesto del 16% y, evidentemente, no lo pagaban al Estado.   Aunque la evasión siempre ha existido, los expertos consultados por la revista CATERING dicen que, por hechos individuales, la reforma censuró y castigó a todo un gremio sin tener presente que las condiciones son contrarias a las que plantea el Gobierno. “El tema fue objeto de satanización por el incorrecto manejo que algunos negocios le dieron a las pre-facturas. Pero no es algo que se solucione con esta reforma, porque estos negocios no son estacionales: hay picos y meses difíciles, en los que deben seguir pagando sus gastos, aunque facturen menos”, asegura Sabogal.   En general, la sensación que hoy queda en el ambiente es que esta reforma tuvo fallas en su definición. Hay quienes afirman que hubo poca socialización del proyecto y que el Ministerio de Hacienda y la DIAN hicieron un trabajo a puerta cerrada, en el que no existió injerencia o participación de las personas que realmente tienen contacto directo con el sector y conocen las condiciones reales. Seguirán pasando los días y el consumidor continuará esperando una reducción de las tarifas que, según las previsiones, no llegará.

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