¿Prohibido tomar?, el debate de la ley 1696

¿Prohibido tomar?Desde que se sancionó la ley 1696, el descenso en ventas en la industria de alimentos y bebidas de un 30% ha provocado innumerables quejas. Al respecto, el regreso a casa de sus clientes es el factor que hará de su establecimiento un negocio exitoso. Por Paola Martínez. Fotos: Johan Perilla y ©2014 Shutterstock.com     Para un negocio del sector HoReCa no resulta muy favorable que un cliente fiel pase de ser un consumidor constante de whisky a volverse amigo del jugo de naranja. El meollo del asunto radica en la diferencia de precio entre los dos.   Ésta es, precisamente, la queja que han expuesto los agremiados del sector de restaurantes, quienes aseguran que desde que se promulgó la ley 1696 del 19 de diciembre de 2013, sus negocios, durante la franja del almuerzo, han tenido un descenso en ventas entre el 25% y el 30%.   ¿Prohibido tomar?“ACODRÉS dice que la ley ha afectado las ventas del sector. Como ejemplo ha citado el de un empresario, que tiene un negocio en la Zona G, quien comparó las facturas de diciembre de 2013 con las de febrero de 2014. Según dicho empresario, el mismo grupo de clientes antes registraba en su consumo a la hora del almuerzo dos cervezas, tres copas de vino y un vaso de whisky; ahora consumen tres jugos de mandarina, dos gaseosas y un agua”, cuenta Camilo Ospina, presidente de ASOBARES.   A simple vista, pareciera que la ley se fuera lanza en ristre contra las finanzas y la estabilidad económica de los empresarios de la gastronomía y las bebidas; sin embargo, expertos en la materia han invitado a hacer un balance real sobre lo que esta ley implica.   Medidas con fundamentos de vida   Para entrar en contexto, ¿por qué se llegó a una ley contra los conductores que conducen bajo el influjo de alcohol? Sobre esta temática habló Liliana Bohórquez, directora de seguridad vial de la Secretaría Distrital de Movilidad. Para esta experta, antes de entrar a responder si la ley es represiva y excesiva, lo primero es analizar los hechos actuales.   “Sólo en Bogotá, al año, mueren en promedio 600 personas en accidentes de tránsito. De este total, la participación que tienen los accidentes por causa de probable embriaguez, según el reporte de 2013, es del 2,1%. Además, por cada 10 accidentes que ocurren en la ciudad, cinco personas resultan lesionadas, y cuando el accidente es por causa de probable embriaguez, ese número asciende a ocho. ¿Esto qué quiere decir? Que bajo el influjo del alcohol los accidentes son mucho más graves y la probabilidad de fallecer es más elevada”, explica Liliana Bohórquez.  

Camilo Ospina, a través de su presidencia en Asobares, ha trabajado durante varios años en pedagogía de consumo responsable de alcohol mediante el desarrollo de diferentes campañas.
Camilo Ospina, a través de su presidencia en Asobares, ha trabajado
durante varios años en pedagogía de consumo responsable de alcohol
mediante el desarrollo de diferentes campañas.

En cuanto a los puntos críticos de accidentalidad, se sabe que en el 80% de los casos, los accidentes se producen entre los 500 y 1.500 metros a la redonda de la zona donde se consumió la bebida embriagante. Esto quiere decir que el alcohol sí es un causante de la accidentalidad vial.   Al respecto, los restauranteros recomiendan apostarle más a las medidas educativas y a las campañas de concientización que a las normas de este tipo. Aunque en principio suena razonable decir que es preferible la educación que la represión, en este país existen serios argumentos para demostrar que la ley 1696 no es una arbitrariedad legislativa y repentina, sino que Colombia lleva un historial legislativo que deja ver que las medidas educativas tienen poco efecto.   Prueba de ello es que desde que se sancionó la ley 1696 sí se ha reducido la problemática, pues se ha pasado de 14 a siete eventos ocurridos en la semana, es decir, se ha dado una reducción en accidentes, víctimas y comparendos del 50%.   Sobre este tema también se pronunció Camilo Ospina: “La gran pregunta que debemos hacernos es si los descensos en ventas realmente se le pueden atribuir en un 100% a la ley sancionada en diciembre. Lo cierto es que la ley no es nueva. Nosotros en el país tenemos una historia legislativa al respecto”.   Ley 769 de 2002. Por la cual se expide el Código Nacional de Tránsito Terrestre y se dictan otras disposiciones. Una de las particularidades de esta ley es que estipula sólo tres grados de alcohol. Grado 1 (entre 40 y 99 ml de etanol por cada 100 ml de sangre), grado 2 (entre 100 y 149 ml) y grado 3 (superior a 150 ml).   Ley 1383 de 2010. Por la cual se reforma la Ley 769 de 2002 – Código Nacional de Tránsito, y se dictan otras disposiciones.   ¿Prohibido tomar?Ley 1503 de 2011. Por la cual se promueve la formación de hábitos, comportamientos y conductas seguros en la vía y se dictan otras disposiciones. La particularidad de esta ley es que crea el grado 0 de alcohol (entre 20 y 39 ml de etanol por cada 100 ml de sangre) y, además, se introduce la renuencia (negación a realizarse la prueba de alcoholemia) con una suspensión de la licencia de conducción por 5 años. Igualmente, estipula que todos los establecimientos que devenguen el 40% o más por la venta de bebidas alcohólicas, deben desarrollar acciones orientadas al consumo responsable de alcohol.   Ley 1696 de 2013. Por medio de la cual se dictan disposiciones penales y administrativas para sancionar la conducción bajo el influjo del alcohol u otras sustancias psicoactivas. Sus particularidades son: se mantiene la renuencia, pero se cancela la licencia de conducción de por vida; además, se tiene presente cuántas veces la persona ha sido sorprendida conduciendo con tragos y de ello depende la multa, que puede ir desde 90 hasta 1.440 salarios mínimos mensuales vigentes. Por este hecho, también se suspende la licencia desde 1 hasta 10 años o se procede a la debida cancelación.   Es claro que la normatividad sobre tomar y manejar no es nueva, sino que lleva tiempo tratando de generar impacto. Además, la historia también confirma que se ha invertido en educación y prevención. Como lo describe el presidente de ASOBARES: “Durante varios años hemos trabajado en pedagogía de consumo responsable, a través de diferentes campañas”.   En la administración de Luis Eduardo Garzón el lema fue ‘Tú no eres irrompible’; durante la alcaldía de Samuel Moreno fue ‘Para, piensa y pon de tu parte’, ahora estamos con ‘Alianza por la vida, cero conductores ebrios’. En estas diferentes etapas se han usado toda clase de herramientas visuales, impresos, vallas, charlas y hasta testimonios reales para generar conciencia.   ‘No maneje si ha tomado’   ¿Prohibido tomar?Al analizar con lupa este controvertido tema, Liliana Bohórquez dice que lo importante es entender el verdadero mensaje de la ley. “Entendemos la situación de los empresarios y sus ventas, pero todos debemos saber que el objetivo de la ley no es decir ‘no tome’; el verdadero mensaje es ‘si ha bebido, no conduzca’. No ponga en riesgo la vida propia y la de otros”.   Y ya que al respecto prima la vida y los intereses comunes, el gremio debe estar comprometido a generar estrategias para procurar el bienestar de sus clientes y que éstos se ajusten también a la norma.   En esta medida, Camilo Ospina asegura que los bares, las discotecas y los restaurantes están obligados a promover el consumo responsable de alcohol y, sobre todo, a ofrecerles opciones de seguridad a sus clientes. “Si usted tiene menos ventas, quiere decir que aún no le ofrece lo suficiente a sus consumidores”. Haga un plan que contemple alianzas con empresas de conductores elegidos, de parking las 24 horas a bajos precios; prepare a sus empleados para saber hasta dónde le deben permitir a un cliente que consuma alcohol y cómo manejarlo asertivamente. Si un empresario desea fidelizar verdaderamente a un cliente, debe hacer todo lo posible porque regrese seguro a casa”, recomienda el presidente de ASOBARES.   La tolerancia no es 0 en Colombia   La ley 1696 dice que, para no obtener sanción, la tolerancia de ingesta de alcohol es hasta un 0,19%. El grado 0 de alcohol comienza en 0,20%, para el cual la sanción es de 1,8 millones de pesos. Ver tabla 1.   ¿Prohibido tomar? Tabla   Todos los organismos asimilan de manera diferente las bebidas. Una copa de un licor puede representar para alguien menor presencia de etanol en la sangre que tomar la misma cantidad de otro licor. Con una ingesta moderada de cierto tipo de tragos es posible que una persona no supere la tolerancia 0,19%; al respecto, el personal de servicio puede ayudar a que los clientes detecten esos licores midiendo, una vez se hidraten y coman, sus niveles de etanol con los alcoholímetros dispuestos en algunas zonas de Bogotá. Indudablemente, los conductores elegidos y el parking 24 horas a bajo costo son la mejor elección cuando el consumidor se ha excedido en tragos.   Sólo siete países en el mundo tienen una normatividad de grado 0 y tolerancia 0; mientras que nueve países tienen grado 0 y tolerancia 0,19%, como Colombia. En Europa, el nivel de tolerancia de la ley es de 0,5%, esto gracias a sus diversos y accesibles sistemas de transporte y al nivel de conciencia de los consumidores.   Nota de interés Próximamente, ASOBARES lanzará la aplicación ‘Alianza por la vida’ para Android y iOS, con la que el público puede conocer dónde están ubicados alcoholímetros, parqueaderos con bajas tarifas por 12 horas y demás datos de interés relacionados con el cumplimiento de la ley 1696.

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