Normas contra oídos sordos

Normas contra oidos sordosInsonorice su establecimiento de quejas ante la Secretaría Distrital de Ambiente por no cumplir las normas en el manejo del ruido que genera su negocio. Si no conoce la reglamentación y las posibilidades de aislarlo acústicamente, la revista CATERING le presenta un detallado informe para estar al día. Por Josué Palacios. Fotos: ©2013 Shutterstock.     Con la creciente discusión sobre la Modificación Excepcional de las normas urbanísticas del Plan de Ordenamiento Territorial de Bogotá (MEPOT), la industria de la restauración y el entretenimiento se enfrenta a grandes interrogantes en temas derivados principalmente del uso mixto de las tierras, por lo cual puede estar incumpliendo la legislación.   La Resolución 0627, emitida por el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial en el año 2006, establece la norma nacional de emisión de ruido y ruido ambiental. Esta normatividad, en los artículos 9 y 17, asigna niveles máximos de ruido de acuerdo con el uso del suelo en sectores específicos.   Conceptualmente hablando, la emisión de ruido se refiere al impacto acústico que emite una fuente ubicada en el interior de un espacio privado. Para el sector de bares y restaurantes, es importante aclarar que la medición de ruido no se limita a evaluar los niveles de la música que se reproduce en estos establecimientos; aunque en efecto suele ser el principal factor contaminante en términos acústicos, no es el único.   Normas y conceptos claros   Normas contra oidos sordosEntiéndase por ruido cualquier sonido que resulte incómodo para un tercero, incluyendo el generado por máquinas, motores, motobombas, el bullicio proveniente de la aglomeración de personas, la agitación de una cocina e incluso las peleas que se presentan en establecimientos donde hay expendio de licor.   La medición del ruido que emite una fuente desde un espacio privado se hace con la ayuda de sonómetros, a metro y medio de la fachada o de la salida principal del foco de ruido. Los sonómetros, los cuales deben estar debidamente calibrados, determinan la cantidad de decibeles que emite el establecimiento.   Estas mediciones deben hacerse tanto en horario diurno como nocturno, y en ninguno de los casos debe excederse lo que establece la tabla de ‘Emisión de ruido’ que especifica la norma.   Para determinar la cantidad de ruido ambiental se hace una medición de todas las fuentes de ruido, como tráfico, construcciones, personas, etc., en espacios exteriores de toda la ciudad, y se calcula el nivel de presión acústica que hay en el entorno. Los resultados obtenidos se llevan a mapas de ruido, cuyo objetivo es identificar cuáles son las zonas críticas de ruido en la ciudad y aplicar planes de descontaminación auditiva en dichos sectores. Los resultados arrojados por los mapas de ruido presentados por la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA) en el año 2011, indicaron que en Bogotá existen 21 zonas críticas de ruido, todas por establecimientos de comercio abiertos al público, como bares, tabernas y discotecas en horario nocturno.   Adicional a la norma nacional de emisión de ruido y ruido ambiental, existe una resolución que estipula límites para los niveles de ruido en el interior de las edificaciones (inmisión) generados por la incidencia de fuentes fijas de ruido. De cierta forma, el objetivo principal de esta norma local (Resolución 6918 de 2010 emitida por la Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotá) es defender las zonas residenciales de los perjuicios que pueden causar fuentes fijas de ruido, como industrias, establecimientos comerciales, etc. Las mediciones se hacen en el interior de las viviendas y, al igual que la norma de emisión, hay ciertos niveles que no deben excederse.   Es importante anotar que esta reglamentación sólo se aplica para zonas residenciales. Si una vivienda se encuentra ubicada en una zona comercial o industrial, no se pueden tener en cuenta estos parámetros de inmisión de ruido debido a que el uso de la tierra en este caso tiene un supuesto residencial; sin embargo, los establecimientos comerciales sí deben cumplir los límites de emisión de ruido.   Medidas para no generar ruido   La Modificación Excepcional del POT (MEPOT) plantea que se deben insonorizar los espacios que alberguen fuentes cuyas emisiones de ruido superen los niveles máximos permisibles en el espacio público y en el interior de construcciones colindantes, garantizando así permanentemente el cumplimiento tanto de la norma nacional de emisión de ruido como la que regula, a nivel local, la inmisión de ruido en espacios privados.   Normas contra oidos sordosLa MEPOT conmina a la SDA a reestructurar la normatividad que aún funciona según el uso del suelo. “Tenemos un año para generar una reglamentación y mapas de ruido por sectores”, comenta Adriana Amado, coordinadora de ruido de la SDA. Esto quiere decir que la normatividad en términos de ruido seguirá funcionando como ha venido haciéndolo hasta agosto de 2014; después de esa fecha se hará uso de las clasificaciones según los niveles de presión acústica que se establezcan en la ciudad y se le aplicará, según indique la norma nacional de ruido, los máximos de niveles permitidos, haciendo una relación entre el uso de las tierras y los mapas de ruido.   La resolución 6918 de 2010 es precisamente la que se modificará para articular el funcionamiento de la MEPOT con la norma nacional de emisión de ruido y ruido ambiental. En términos generales, se permite la apertura de establecimientos de comercio y servicios en las áreas de actividad económica intensiva, con los mismos parámetros reglamentarios que han funcionado hasta la actualidad.   El tema que variará es el que desciende del uso mixto de las tierras. La MEPOT (Decreto 364 de 2013) establece que para poder abrir un establecimiento comercial en un sector restrictivo para este tipo de uso del suelo, la Secretaría Distrital de Planeación (SDP) debe, en primer lugar, habilitar su localización por previa solicitud del propietario. Para que esto se apruebe, deben cumplirse las siguientes condiciones: • Que no esté relacionado con la prostitución. • Que el predio donde se pretende desarrollar el uso restringido de comercio y servicios esté ubicado en una manzana en: o Área de actividad económica intensiva. o Frente a vías principales (V-0, V-1 y V-2) definidas por el mapa 15 del Decreto 364 de 2013. o Áreas de actividad de integración por fuera del ámbito de revitalización del centro ampliado. • Que el frente del lote no exceda el 10% del perímetro de la manzana en la que se ubica. • Que en la manzana y en las manzanas colindantes no exista otro establecimiento comercial y de servicios con licencia urbanística para uso restringido.   Una vez habilitado el uso por parte de la SDP, el propietario del predio tiene un año para obtener la correspondiente licencia de construcción ante los curadores urbanos. Si el plazo se vence sin el permiso, quedará deshabilitado el predio para que opere bajo los usos comerciales restringidos que se habían aprobado previamente. En esta situación tendría que solicitarse de nuevo el permiso.   Insonorizaciones al alcance de la mano   Buscando opciones para dar respuesta a los inconvenientes por emisiones de ruido que se puedan presentar en los establecimientos y, de paso, acatar lo que dicta la MEPOT, la revista CATERING contactó al ingeniero de sonido Cristhian Perdomo de Conacústica, empresa que se dedica a brindar soluciones en cuanto a acondicionamientos de espacios, para que el sonido se propague correctamente en un recinto, y aislamientos para evitar contaminación por ruido y vibración.   Este último aspecto, aunque es un elemento acústico contaminador, no se encuentra reglamentado en Colombia, lo que deja a los espacios colindantes indefensos antes los sonidos con alto contenido en bajas frecuencias, característicos del bajo y el bombo en las interpretaciones musicales, cuyas ondas se transmiten estructuralmente y que, debido a su frecuencia, terminan siendo las que más energía transportan; es decir, las que se alcanzan a sentir a más distancia de la fuente emisora.   “La primera opción siempre debe ser construir con parámetros acústicos; por ello, al momento de la construcción es recomendable hacer análisis de los ambientes acústicos existentes y proyectar soluciones constructivas, según las actividades que se van a desarrollar, mediante materiales y sistemas que aporten aislamiento al espacio”, explica Cristhian. Algunas soluciones que se pueden implementar al respecto son:   • Paredes y cielos rasos con cámara de aire o con relleno de materiales aislantes fibrosos. • Sistemas en construcción liviana para muros, compuestos por paneles de yeso y paneles aislantes fibrosos. • Pisos flotantes, desacoplados de las estructuras constructivas. • Ventanas con cristales laminados o cristales dobles con cámara de aire. • Puertas acústicas con sellamientos perimetrales.   Normas contra oidos sordosEn el mercado nacional es posible encontrar diferentes materiales aislantes para la composición de los sistemas acústicos, entre los que están la fibra de vidrio, la lana mineral de roca y la celulosa. Estos sistemas se deben calcular de acuerdo con las necesidades específicas de los espacios y las fuentes que se desean aislar, teniendo en cuenta todos los componentes que integran el espacio para que su funcionamiento sea efectivo. Aunque la mayoría de estos elementos pueden adaptarse a un espacio ya construido, es aconsejable instalarlos desde la fase de construcción de la infraestructura. A esas adaptaciones se les llama aislamiento acústico o insonorización, gracias a las cuales los vecinos podrán dormir tranquilos y cualquier establecimiento, funcionar normalmente.   Quejas y sanciones a bares   La encargada de regular los niveles de ruido emitidos por los lugares con fines comerciales y de prestación de servicios es la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA), ente que controla este aspecto a través de quejas recibidas. El proceso que lleva a cabo es el siguiente: 1. Recepción de la queja. Cualquier particular puede hacer una reclamación al respecto, la cual es asignada a un profesional de campo de la SDA. 2. Estudio y visita. Luego de hacer una revisión de los antecedentes del establecimiento, se hace una visita y se realizan las respectivas mediciones. 3. Entrega del requerimiento. Si en efecto el establecimiento está incumpliendo, el funcionario entrega un requerimiento con determinado plazo para que se ajuste a la normatividad; pasado el tiempo, se hace una segunda visita para verificar los niveles de emisiones. 4. Radicación del concepto técnico ante el grupo de apoyo jurídico. Se acude a esta instancia si el incumplimiento persiste. Se abre el expediente al propietario del local, se inicia el proceso sancionatorio ambiental y se informan los cargos formulados al propietario. Se otorgan 10 días hábiles para presentar descargos. 5. Sanción o exoneración del propietario. Se decide según evaluación del caso.   Cuánto cuesta cumplir la norma   Aunque es difícil cotizar sin conocer las condiciones y necesidades específicas de un espacio puntual, la empresa Conacústica compartió algunos valores promedio para aplicaciones básicas, con el fin de dar una idea de cuánto puede costar la insonorización de un espacio: o Sistemas aislantes para paredes y muros: $120.000 por m2. o Sistemas aislantes para techo: $100.000 por m2. o Ventanas con cristales laminados: $350.000 por m2. o Puertas acústicas: $1.500.000 por m2. o Paneles absorbentes para acondicionamiento: $130.000 por m2.   Normas contra oidos sordosEnmarcarse a tiempo en la normatividad es posible gracias a las ofertas de acondicionamiento acústico existentes en el mercado. De igual forma, se debe estar muy atento a la actualización del tema que emitirá la SDA en agosto de 2014, para no incumplir las normas.   Una ‘fabulosa’ solución   Ubicado en un séptimo piso en plena Zona Rosa de Bogotá, el establecimiento donde se inauguró recientemente El Fabuloso solía tener grandes inconvenientes por emisión de ruido. Numerosas querellas y requerimientos obligaron a sus dueños a hacer un plan de insonorización de magnitudes colosales para un espacio de 300 m2.   Ahora, con un componente de restaurante más fuerte, se reinventaron. La inversión fue de 700 millones de pesos, 175 de los cuáles fueron asignados a insonorización. Con pisos de cemento con cámara de aire; fachadas con capas de superboard, frescasa y drywall; ventanas de doble vidrio con cristal termoacústico; una cubierta con cielo raso de madera; una cámara de aire para ventilación; un material aislante llamado black theater y fibrocemento, El Fabuloso funciona actualmente con un excelente sistema de sonido, compuesto por dos plantas con 10 cabinas de sonido y seis bajos.   A la fecha no se ha presentado la primera queja por contaminación auditiva y, según mediciones de sus mismos propietarios, se cumple la norma nacional de emisión de ruido.

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