El arte del interiorismo

El arte del interiorismoEl grupo internacional En Compañía de Lobos llega a Bogotá, apoyado por la experiencia de la empresa colombiana Arpro S. A. La singular conexión entre el diseño y la arquitectura, unida a las mejores técnicas en restauración, dieron como resultado a Luzia y Juana la Loca, dos nuevos restaurantes en la capital del país. Por Paola Martínez. Fotos: cortesía.    

El universo de la restauración en Colombia ha alcanzado los niveles de calidad propios de los países dominantes en la gastronomía, y para lograrlo ha debido involucrar diferentes cadenas productivas, como la del diseño y la arquitectura. Vincular el concepto de la buena mesa con el perfecto manejo de los espacios y las instalaciones, es la tarea que muchos negocios han logrado plasmar con una cuidadosa perfección. Este es el caso de Luzia y Juana la Loca.   El arte del interiorismoPara lograr dos espacios tan oportunos y precisos se necesitó de un equipo perfectamente engranado. Para el trabajo arquitectónico se contrató al afamado brasileño Isay Wienfield, quien tuvo como par en Colombia al arquitecto Fançois van Hissehoven. La empresa que ejecutó el proyecto fue Arpro S. A., y el grupo internacional En Compañía de Lobos, empresa destacada en la restauración mundial perteneciente al Grupo Tragaluz, lideró a un grupo de empresarios locales quienes actuaron como inversionistas.   Este grupo, que ostenta un elevado reconocimiento internacional, gracias a la exclusividad y sello personal de sus restaurantes, como Ana la Santa Bosco de Lobos, en Madrid, y Luzia Cuines, en Ciudad de México, decidió apostarle al mercado colombiano. Para ello, se inclinó por la capacidad creativa de Isay Weinfeld, reconocido arquitecto e interiorista de Brasil, quien se destaca por sus obras vanguardistas, minimalistas, equilibradas, sobrias y elegantes. Además de ejecutar bocetos, modelos y prototipos únicos en materia arquitectónica, Weinfeld fue el responsable de todos los planos y diseños de los dos nuevos restaurantes.   Para desarrollar las ideas de Isay Weinfeld, En Compañía de Lobos estableció una alianza directa con Arpro S. A., compañía colombiana que plasmaría con fidelidad los planos y conceptos del arquitecto brasileño. La sinergia entre todos los responsables, aunque fue un verdadero reto, dio el resultado esperado.   “El desarrollo conceptual de ambos restaurantes −Luzia y Juana la Loca− provino del grupo En Compañía de Lobos y del arquitecto Isay Wienfield. Con base en el diseño, nosotros, junto con el arquitecto van Hissehoven, gestionamos la consecución de los acabados nacionales, como los materiales pétreos, la madera, el aluminio y el acero, para cumplir con los requisitos estéticos del arquitecto. Esta tarea, aunque compleja por la distancia, tuvo un resultado final satisfactorio, pues el ambiente logrado en los restaurantes es una experiencia única para los comensales”, explica Claudia Samper, gerente de Arpro S. A.   Arpro S. A. también dispuso de su experiencia para lograr el mejor resultado, cuidando que se conservarán las formas sencillas y limpias, además de los esquemas de una arquitectura sustentable o sostenible; es decir, proyectos basados en el ahorro del consumo energético y del agua.   “Hace cinco años adquirimos el compromiso con la sostenibilidad, por lo que hoy contamos con la certificación Leadership in Energy and Environmental Design (LEED) para varios de los proyectos que hemos ejecutado. Nuestro objetivo es generar importantes ahorros: 15% en energía y 40% en agua, además de crear escenarios con un sentido de bienestar en los que los clientes disfruten de espacios sanos”, comenta Claudia Samper.   El interiorismo: el sello de Luzia y Juana la Loca   Si hay un sello que se distinga en ambos restaurantes es el interiorismo. Isay Wienfield demostró su capacidad única para diseñar un ambiente que siguiera los gustos y necesidades del cliente, lo cual incluye todos los detalles: color, texturas, pisos, iluminación, accesorios decorativos, muros, escaleras, ventanales, etc.   Esto sin olvidar que los mejores interioristas, incluido Wienfield, además de lograr excelentes resultados estéticos, brindan funcionalidad y soluciones prácticas (servicios y usos) en los ambientes; por todo ello, se consigue que los clientes experimenten sensaciones superiores a la de estar en un restaurante común. Así sucedió con Luzia y Juana La Loca, dos conceptos absolutamente estéticos, pero funcionales a la vez.   Juana la Loca   Juana la locaÁrea: 500 m2.Concepto: se compone de unas ‘cajas’ que van llevando al comensal hacia ambientes cada vez más luminosos. La primera ‘caja’ es el acceso al restaurante, que está construida con láminas de acero; luego continúa el bar, cuyo acabado es de madera oscura. Sigue la cocina, abierta y completamente acabada con acero inoxidable; desde allí el comensal logra ver los dos comedores, con acabado de madera de una tonalidad clara. Finalmente se llega a la terraza, hecha con materiales pétreos y telas que evocan el lujo de Oriente. Colores y materiales: acero y madera en todas las tonalidades. Iluminación: se hace un uso especial de la luz artificial, con el objetivo de crear ambientes diferentes, desde la oscuridad a la luz. Objetos dominantes: lámparas procedentes de Europa y New York, con diseños exclusivos y un arte detallado. Se ubican sobre cada mesa para dar una personalidad exclusiva a cada una. Cada lámpara es única, con diseño diferente. Elemento destacado: la cocina de acero, totalmente abierta y visible. Tiempo del proyecto: seis meses desde la concepción de la idea hasta la construcción. Capacidad: 160 sillas. Ubicación: calle 90 # 11 – 13, piso 3, Bogotá. Teoría del diseño y la construcción: el diseño es moderno y sin excesos, pensado para las necesidades de un verdadero conocedor de la restauración.   Luzia   LuziaÁrea: 300 m2. Concepto: maneja un área de dos pisos. En el primer nivel se ubica la cocina abierta y el horno. El piso es de estilo ajedrezado, artesanal y de colores tierra; los muebles son de madera, material que inspira una sensación cálida y evoca una idea de hogar. Sobre la escalera, que lleva al segundo nivel, reposa una biblioteca, la cual es a la vez un jardín de plantas aromáticas. Colores y materiales: tonalidades tierra. Los muros están fabricados con concreto y ladrillo de tonalidad clara. La madera también es predominante. Iluminación: es un elemento que se destaca en los espacios con el uso de lámparas de diferentes alturas que evocan un ambiente de jardín. Objetos dominantes: un elemento básico que define la personalidad del lugar son las macetas de plantas aromáticas, que dan la sensación de un ambiente natural. Elemento destacado: la biblioteca del segundo piso en la que hay una acertada mezcla entre los libros y el verde de las plantas. Es un lugar sereno, elegante, informal y sin grandes pretensiones. Tiempo del proyecto: seis meses desde la concepción de la idea hasta la construcción. Capacidad: 80 sillas. Ubicación: calle 90 # 11 – 13, con acceso por la plazoleta. Teoría del diseño y la construcción: el diseño del restaurante es romántico-informal, que evoca el hogar y el campo.   La firma de los autores   Arpro S. A. Empresa colombiana, miembro del Grupo (Chaid Neme), creada en 1978. Esta organización se destaca en la promoción, diseño, coordinación técnica, gerencia y construcción de proyectos inmobiliarios en todos los segmentos, con particular experiencia en el sector hotelero.   Entre sus obras se encuentran EK Hotel, en Bogotá, un hotel boutique de 70 habitaciones, con diseño moderno y sobrio, que entró en funcionamiento en 2013, y el bh El Retiro, en Bogotá, un hotel de negocios, que cuenta con los servicios básicos en un ambiente personalizado. Algunos de los futuros proyectos son: bh Rosales, para finales de 2014, y bh Cali, para 2016.   Arpro S. A. es reconocida por ser una empresa mediana, experta en la estructuración de negocios de riesgo controlado y de rápido alcance del punto de equilibrio, además de la atención personalizada que da la gerencia a cada uno de sus clientes. Otro de sus sellos de distinción es el trabajo con la arquitectura sostenible para controlar el consumo de agua y energía, y el uso de materiales reutilizables y locales, lo que evita la importación innecesaria.   El arte del interiorismoIsay Weinfeld. Brasileño con una reconocida experiencia en las más diversas áreas: oficina, cívica, comercial, residencial y hostelería. Se distingue por proporcionar siempre una arquitectura completa, esto es, vigilar toda la cadena de un proyecto hasta su culminación.   Su trabajo tiene muy presente los servicios, a fin de facilitar la vida de los usuarios. Entre un sinnúmero de proyectos que ha desarrollado a lo largo de los años, algunos de los más destacados son los hoteles diseñados para el Grupo Fasano de Brasil, en ciudades como São Paulo y Porto Feliz.   Su filosofía de negocio es imprimir toda su dedicación a cualquier producto u obra, ya sea una silla o un edificio. Presta especial atención a los bocetos, modelos, prototipos y dibujos y hace un seguimiento cercano de las obras hasta su construcción. Este arquitecto es merecedor de una gran fama gracias a sus diseños únicos, sobrios y profundamente elegantes, con un excelente uso de los espacios.   Grupo Internacional En Compañía de Lobos. Es un nuevo proyecto ideado por Tomás Tarruella, socio cofundador del grupo Tragaluz, el cual es conocido, entre otros, por los restaurantes Acontraluz (Barcelona), Bar Tomate (Ciudad de México) o Luzi Bombón (Madrid). Para el diseño de sus locales habitualmente trabajan con reconocidos diseñadores y arquitectos, como Sandra Tarruella e Isay Weinfeld.   En Compañía de Lobos tiene una orientación internacional y su meta es abrir diversos y destacados locales en diferentes países con el concepto del interiorismo. Actualmente, tiene restaurantes en Madrid (Ana la Santa Bosco de Lobos), Barcelona (Gallito), Ciudad de México (Luzia Cuines), Bogotá (Juana la Loca y Luzia) y en San José de los Cabos (El Tomate).   Por su parte, el grupo Tragaluz es una empresa familiar nacida en 1987. Rosa María Esteva y Tomás Tarruella, madre e hijo, fundaron El Mordisco, un restaurante que ofrecía un concepto innovador, tanto en la puesta en escena como en la orientación de los platos de la carta. Rápidamente se convirtió en un local de referencia, éxito que los animó a ir ampliando poco a poco el negocio con otros restaurantes

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