Centros comerciales y plazoletas de comidas, una receta de buenas ganancias

Centros ComercialesEn tiempos en que el consumo de comida fuera del hogar está tomando cada vez más impulso, los beneficios que los centros comerciales y las plazoletas de comidas se brindan mutuamente son realmente favorables. Conozca cómo estos espacios son una excelente alternativa para impulsar y mantener una marca. Por Paola Martínez.     ¿Por qué la gente va a los centros comerciales? Las razones son diversas, pero, claramente, el 25% del peso de esta decisión está dado por los restaurantes. Por su parte, el centro comercial les ofrece a estos establecimientos de comida su elevado tráfico de gente. Un negocio de gana-gana.   Uno de los mejores negocios firmados en las últimas décadas ha sido el contrato de garantía entre centros comerciales y establecimientos de comida, pues cada uno en su habilidad le jalona y atrae beneficios al otro. Así lo asegura Fabián García Guauque, vicepresidente comercial y corporativo de Raddar Consumer Knowledge Group (www.raddar.net), a la revista CATERING: “El consumo en restaurantes y plazoletas de comida ubicados en centros comerciales representa el 7% de las ventas; esto es, que de cada cien pesos que se venden en los centros comerciales, siete corresponden al nicho de las comidas. Además, estos establecimientos gastronómicos generan el 25% del tráfico de gente en los centros comerciales en Colombia”.   Centros ComercialesEstas cifras se suman al buen comportamiento que viene presentando el consumo de comida fuera del hogar. Los datos más recientes, entregados también por Raddar Consumer Knowledge Group, indican que, en julio de 2013 los colombianos gastaron 987.000 millones de pesos en comida fuera del hogar, esto, en cifras per cápita, significa que cada ciudadano gastó en ese mes $47.647 en consumo de alimentos fuera de casa. Esto demuestra que el sector de alimentos está generando una importante dinámica, al igual que el de los centros comerciales, lo cual convierte a esta pareja en una alianza de cifras constantes y sonantes.   “Un restaurante ubicado en el centro comercial tiene un potencial de clientes continuo, pues la presencia permanente de visitantes aumenta la probabilidades de consumo. Muchas personas que van a estos centros por una razón diferente a la de consumir terminan comiendo o deciden llevar algo para comer en el camino. Además, hay que tener en cuenta que un local en un centro comercial requiere menos espacio para sus operaciones y menos personal, lo que se traduce en mayor rentabilidad”, dice Alejandro Arboleda, gerente de Provalor, firma gestora de Arrecife Centro Comercial en Santa Marta.   Las cifras de Salitre Plaza Centro Comercial, uno de los más representativos de Bogotá, también confirman este fenómeno. En promedio, el ingreso diario es de 46.000 visitantes y en temporada alta puede llegar a 76.000. Así que, mensualmente se registran 1.200.000 personas. Ese flujo de visitantes constituye un público garantizado para los establecimientos de comidas en un marco de total seguridad y completa oferta de servicios.   Una industria empoderada   Esta elevada circulación de gente se debe a que las compras, hoy en día, son consideradas la tercera línea de entretenimiento que tienen las personas en todo el planeta; por eso, el comercio ha adquirido tanto poder, especialmente el que se desarrolla en espacios diferenciales y con valor agregado, como los centros comerciales.   Centros ComercialesActualmente, “en el mundo existen 137.000 centros comerciales que responden de manera conveniente a las expectativas de los clientes, extendiendo los horarios de atención, aumentando espacios y ofreciendo servicios diferenciales para sorprender a sus visitantes”, asegura Ian Thomas, miembro del Consejo Internacional de Centros Comerciales en Nueva York, quien fue invitado por Camacol y Ospinas al Congreso Colombiano de la Construcción, que se llevó a cabo en Cartagena el 30 de agosto de 2013.   La recomendación de Thomas para que los centros comerciales en el país sigan siendo atractivos y deseables es ofrecer experiencias y servicios diferenciales, como peluquerías, centros de bienestar, servicios de comidas y bebidas, que hoy demandan casi el 15% del área de aquellos espacios, cuando hace algunos años era menos del 5%. Según este experto, otro de los grandes desafíos que enfrenta esta industria es el e-commerce, que participa con el 6% de todas las ventas al detal.   La puja está en su cúspide. Mientras que los centros comerciales se muestran competitivos y renovados para lograr que las grandes marcas de comida los prefieran, los establecimientos de comida ‘pelean’ por estar en aquéllos con mayor reconocimiento y aceptación. ¿Qué está pasando en Colombia y qué viene en los próximos meses?   Colombia: un gran centro comercial   Según datos entregados a la revista CATERING por Acecolombia, Asociación de Centros Comerciales de Colombia, a mayo de 2013 existían en el país 168 centros comerciales de más de 5.000 m2 de GLA (área comercial), con un total de 27.725 locales. Aunque los grandes centros comerciales se concentran en las principales ciudades (ver tabla 1), las intermedias toman cada vez más relevancia, con el 39% del total de esos espacios.   Ésta es una industria que se ha triplicado en sólo diez años y que seguirá creciendo, pues los análisis de Acecolombia indican que en la actualidad existen 51 nuevos proyectos de centros comerciales con una inversión cercana a los US$2.400 millones en ciudades como Bogotá, Medellín Cali, Ibagué, Bucaramanga, Barranquilla, Armenia, Cartagena, Santa Marta, Montería, Florencia, Palmira, Neiva y San Gil. Así mismo, hay 19 proyectos de ampliación o remodelación.   Estos datos, para muchos sectores, indican que puede existir una sobresaturación de centros comerciales, pero las cifras demuestran lo contrario. Países como Estados Unidos tienen alrededor de 194 m2 de GLA (área comercial) por cada cien habitantes; Australia tiene 93; España, 32, y Colombia, 7,2; es decir, que por 1.591 ciudadanos en Colombia hay un local en un centro comercial.   Esto pone de manifiesto que aún queda espacio para más competidores y oferentes. Así que las empresas del sector gastronómico deben ajustar bien su brújula si quieren ubicarse con éxito en los nuevos proyectos de construcción. Acecolombia muestra algunos de los proyectos que están por realizarse en el país.   El perfil de los locales   Decidimos contactar algunas de las marcas que juegan de local en sus ciudades para que nos mostraran una radiografía de lo que ocurre a diario entre los centros comerciales y el negocio de la gastronomía.   Arrecife Centro Comercial   Ubicación: El Rodadero, Santa Marta. Promotores: Provalor – Proyectos con Valor SAS. Año de apertura: mayo de 2012. Área total: 21.756 metros cuadrados construidos.   Centros ComercialesÁrea de la plazoleta de comidas: tiene 4.224 m2 y está ubicada en el tercer piso. Restaurantes o marcas: en Arrecife hay 22 locales, en los que están ubicadas marcas como KFC, Presto, Jeno’s Pizza, Subway, Frisby, Don Jediondo, El Khalifa, Mimo’s, Mr Chuzz, Asadero El Banano, La Pizzería, Marpikao, Italiana Express, Long Hang y Brangus. Como locales independientes tiene cuatro en el primer piso: Juan Valdez, La Heladería, Chiringuito y helados Popsy.   La gastronomía como un negocio ancla: está demostrado ampliamente que el centro comercial es más que un lugar para ir de compras. Es un espacio ideal para el encuentro, la recreación, el esparcimiento y la sociabilización. Por ello, en Provalor concibieron la plazoleta de comidas como un sitio especial donde deben conjugarse factores importantes, como el espacio, la comodidad, la luz, la aireación, la estética y la funcionalidad. De lunes a viernes, estos lugares se convierten en la mejor alternativa para las personas que trabajan en el sector y no pueden ir a sus hogares a almorzar o cenar. Los fines de semana son el plan perfecto, pues los miembros de la familia pueden compartir y disfrutar, en un solo lugar, lo que les gusta comer.   El centro comercial como negocio ancla: para una marca de comida es una excelente oportunidad estar ubicada en un una plazoleta de comidas o un local, si se tienen en cuenta el flujo de visitantes y la buena ubicación de los centros comerciales. El tráfico de público es diario y asegurado, gracias a los otros servicios que se ofrecen. Adicionalmente, la gente busca estos sitios por las ventajas que tienen: seguridad y parqueaderos, entre otras soluciones.   Días de mayor movimiento: los fines de semana y las temporadas vacacionales. El tráfico de visitantes en un fin de semana es de más de 10.000 personas y, de ese número, cerca del 40% utiliza los servicios de la plazoleta de comidas. Horarios de alto tráfico en la plazoleta de comidas: a partir del mediodía hasta las 3 p.m. y se reanuda de 5:00 a 8:00 p.m.   Tipo de negociación: para el desarrollo de esta clase de proyectos Provalor ofrece los locales de acuerdo con el mix de marcas definido para el centro comercial, lo cual es producto de un estudio previo; de este modo se procura tener una amplia y variada oferta para los visitantes, así como una demanda equilibrada. Las marcas pueden participar con la compra directa del local o tomar en arrendamiento las áreas disponibles. Ambos tipos de negocios son frecuentemente utilizados y la decisión depende en gran medida tanto de la conceptualización que el promotor tenga del centro comercial como del momento en que la marca ingrese a formar parte de éste. Es mucho más viable encontrar áreas en venta al inicio del centro comercial que cuando ya está consolidado en el tiempo, momento en el cual la mayoría de las áreas que se encuentran disponibles son para arrendamiento.   Costos: arriendo de local dentro de la plazoleta de comidas: entre $140.000 y $160.000 el metro cuadrado. Venta de local dentro de la plazoleta de comidas: entre $10.000.000 y $12.000.000 el metro cuadrado, dependiendo de la ubicación y el área. Arriendo de un local fuera de la plazoleta: entre $60.000 y $65.000 el metro cuadrado, dependiendo de la ubicación y el área. Venta de un local fuera de la plazoleta: entre $8.500.000 y $9.000.000 el metro cuadrado.   Salitre Plaza Centro Comercial   Ubicación: occidente, Bogotá. Constructores: Salitre Plaza es una obra diseñada por el consorcio Obregón Bueno & Cía y Willy Drews & Cía. Tres grandes empresas: Conconcreto, Ospinas y Cadenalco se fusionaron y conformaron CONOSCA S.A. para construir y desarrollar este proyecto, uno de los pioneros en el país. Año de apertura: 1996.   Área total: es un centro comercial mediano de 85.234 metros cuadrados que albergan 234 locales comerciales distribuidos en tres pisos. Cuenta con tres anclas: Playland, las salas de cine y la plazoleta de comidas. Tiene dos sótanos de parqueaderos y un parqueadero exterior para un total de 1.204 vehículos. Del total de área, 33.611 metros cuadrados corresponden a la zona comercial y 51.622 a zonas comunes.   Área de la plazoleta de comidas: tiene una capacidad de 280 mesas y 1.000 sillas. El área de plazoletas de comidas es de 2.780 m2.   Restaurantes o marcas: Existen 61 opciones dentro de la plazoleta y fuera de ella: 31 locales y 30 marcas, respectivamente. Algunas son: McDonald’s, Andrés Express, Dogger, Typicos, El Corral Gourmet, Oma Restaurante, Randy’s, Burger King, Juan Valdez, Frisby, Sipote Burrito, Cascabel, Don Jediondo y Crepes & Waffles, entre otras.   Centros ComercialesLa gastronomía como un negocio ancla: los locales de comidas representan en Salitre Plaza otra ancla comercial, toda vez que la dinámica en el comportamiento del consumidor ha hecho que los empresarios fijen su mirada en las comidas. El objetivo de la administración es consolidar el centro comercial como el espacio alterno de entretenimiento para los visitantes, una especie de club social sin restricciones de ningún tipo, en el cual se ofrecen alternativas de consumo, en las que la gastronomía es clave.   El centro comercial como negocio ancla: en promedio, el ingreso diario es de 46.000 visitantes y en temporada alta puede llegar a 76.000; esto significa que al mes registra 1.200.000 visitantes. De modo que es un público garantizado para los establecimientos de comidas, en un marco de total seguridad y completa oferta de servicios.   Días de mayor movimiento: Salitre Plaza tiene diferentes perfiles de visitantes: entre semana se presentan los ejecutivos, los huéspedes del sector hotelero y algunos residentes. En el fin de semana es visitado por familias y los vecinos. Los días de mayor ocupación son: viernes, sábados, domingos y festivos para la plazoleta de comidas y de cafés.   Horarios de alto tráfico en la plazoleta de comidas: de 12:00 a 3:00 p.m. y de 6:00 a 8:00 p.m.; desde las 8:00 a.m. hasta las 9:00 a.m. en la plazoleta de cafés, y hasta las 12:00 a.m. en las noches de Bogotá Despierta.   Tipo de negociación: el interesado debe presentar su marca al consejo de la administración, la cual es estudiada a la luz de la oferta actual para que sea un establecimiento complementario que proporcione nuevas alternativas a los comensales. Este ente tiene en cuenta que el interesado demuestre una amplia experiencia en el manejo de comida y que, especialmente, cumpla con las normas ambientales y de regulación, como fumigación, mantenimiento de extractores y trampas de grasa. Cada marca se encarga de sus procesos de divulgación. Todo proceso debe ser acordado con el consejo de administración. Cada local tiene un propietario, quien decide alquilar o vender el inmueble. Por su parte, la administración del centro comercial tiene la información del movimiento de locales para los clientes interesados.   Costos: arriendo del local dentro de la plazoleta de comidas: entre $300.000 y $400.000 el metro cuadrado. Venta de local dentro de la plazoleta de comidas: entre $35.000.000 y $40.000.000 el metro cuadrado. Arriendo de un local fuera de la plazoleta: de $200.000 a $300.000 el metro cuadrado. Venta de un local fuera de la plazoleta: de $20.000.000 a $27.000.000 el metro cuadrado.  

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