Viñedos para descubrir

Viñedos3Para los países productores de vino, Colombia es un mercado cada vez más interesante. Aquí, un breve recuento de la actual oferta de los principales países vitivinícolas, para que elija el que más se ajuste a la carta de su restaurante. Por María Carolina Urrego. Fotos: ©2015 Shutterstock.com     El importador tradicional de vino en Colombia siempre se apalancó en Chile y Argentina por la cercanía geográfica y sus ventajas tributarias y arancelarias, logrando que el mercado fuera casi un 80% chileno y un 20% de otras procedencias.   Viñedos2Pero el consumidor ha venido exigiendo nuevos sabores, más variedades, pues poco a poco se ha ido perfilando su paladar gracias a sus viajes, aprendizajes cotidianos y a la explosión del vino en la mesa de la que ha sido objeto el país en los últimos años. Un fenómeno que ha puesto a Colombia en la mira de los productores mundiales de vino, los cuales lo perciben como un mercado interesante, donde pueden confluir todos los orígenes.   “El consumidor viene desarrollando sus gustos. Hoy sabemos que la uva que le gusta al individuo promedio es la malbec, pero ya tenemos nichos en los que se consume el cabernet franc y el pinot noir. En un par de años vamos a crecer mucho más en materia de vinos. Desde afuera, los países productores ven a Colombia como el futuro”, comenta el sommelier José Rafael Arango, juez del Concurso Mundial de Bruselas.   Paladar colombiano   Según Jean Louis de Bedout, gerente general de Licorela, el consumidor está intrigado por el mundo del vino, pero no hay ninguna nueva región que domine completamente el mercado colombiano; por eso, desde su importadora siempre ha optado por un portafolio de orígenes diferentes, pero reconoce estar en una fase de identificación de las preferencias colombianas.   En lugar de apalancarse en los países tradicionales, esta empresa empezó a explorar otros países, una propuesta interesante y a la vez arriesgada porque significa educar y empezar, en muchos casos, de cero con el consumidor. “Hemos fortalecido nuestro portafolio en vinos blancos, porque lo que hemos visto en los últimos años es un crecimiento de esta categoría, aunque no significa que en el mercado no predominen los tintos. Yo me atrevería a decir que en algún momento notaremos un viraje que esperamos llegue al 70% de tintos y 30% blancos”, agregó de Bedout.   Viñedos4El directivo de esta importadora asegura que el consumidor más joven está buscando vinos más suaves, en contraposición de la generación que se crio con vinos de mayor potencia, como el cabernet sauvignon chileno, que representaba la mayor parte de la oferta en los años 80.   Por su parte, Arango destaca que, aunque Italia no es una novedad en el mundo, el colombiano se sorprende mucho con sus variedades y regiones, por lo que ha venido entrando con mucha fuerza. Una de las grandes ventajas es que su gastronomía es una de las más apreciadas y conocidas.   Portugal es otro de los orígenes que más han impactado al paladar nacional. Aunque su introducción al mercado es muy reciente, va firme y segura como una de las procedencias favoritas, y no solo por sus reconocidos portos, sino además por sus vinos secos importantes, como el vinho verde (blanco) y los tintos corpulentos.   “Otra cosa interesante que está ocurriendo en los países tradicionales como España, Chile y Argentina, es que están explorando otras zonas y otras uvas. Profundizar en los tradicionales y salirse de esas zonas de confort”, añade el experto.   La variedad es importante, sobre todo para el sector de la hospitalidad, que ha sido testigo directo de cómo Colombia ha pasado de ser un país que tomaba chardonnay, en cuanto a vinos blancos, y cabernet sauvignon, en cuanto a tintos, a explorar una oferta mucho más amplia.   Cepas y regiones   La revista CATERING, con ayuda de estos expertos, compiló las principales características de los vinos procedentes de los países que se destacan por este concepto en el mundo. Portugal. Son vinos corpulentos, robustos, de elevada calidad y complejidad. Este es un país pequeño que tiene un gigante productor de vinos al lado: España; pero sus más de 230 variedades autóctonas, lo hacen acreedor de una gran riqueza en todas las categorías de vinos, incluyendo sus famosos fortificados, como el porto y el madeira.   Viñedos5Se distinguen tres regiones vitícolas delimitadas por dos ríos importantes: el Douro y el Tajo. En el norte está la región del Vinho Verde, un vino blanco o tinto ligero, fresco y seco. También está Porto, donde se elabora el fortificado que lleva el mismo nombre. En la zona central del país está Bairrada donde se elaboran vinos tintos fuertes y frutales de la cepa baga, que son suavizados por la guarda. España. Las regiones más conocidas de este país son Rioja y Ribera del Duero, pero actualmente también llegan al mercado vinos tranquilos de Cataluña (conocida por la producción del cava), Valencia, Navarra y Galicia; esta última región es famosa por su albariño.   Los famosos ‘vinos de pago’ llegaron al país y de estos se consiguen más de 30 en el mercado nacional, todos provenientes de zonas no tradicionales. El jerez ha tomado mucha fuerza en Colombia, un vino cuya relación costo-beneficio es una de las mejores opciones del mercado. En un restaurante, esta opción tiene más oportunidad cada día, pues el consumidor entiende que no sirve solo de aperitivo, sino que también puede acompañar una velada completa.   Chile. Este es tal vez el origen más familiar para el colombiano por vinos producidos en una variedad de valles y viñedos apostados al lado de la cordillera de los Andes. Las regiones más conocidas donde se concentra la producción de vinos de mesa son Limarí, Casablanca, Colchagua, Maipo y Cachapoal; ahora se están explorando otros valles, como el de Itata y Bío-Bío.   Otro gran redescubrimiento es el Valle del Maule, una zona conocida como la ‘cuna del vino chileno’, la cual hoy sorprende al mundo con el conocimiento de la uva cariñena. Este es un país que se reinventa a diario.   Argentina. Es el quinto productor mundial de vino, luego de Francia, Italia, España y Estados Unidos. Es un país tiene tres regiones bien diferenciadas por la diversidad de sus suelos: la noroeste (Valles Calchaquíes, Catamarca y La Rioja), la centro – oeste (Mendoza y San Juan) y la sur (Rionegro). La especialización de Mendoza y la exploración de Salta y Patagonia son la apuesta que Argentina hace para el consumidor de vino del mundo. Del tradicional malbec ha pasado a la producción de vino de otras variedades como cabernet franc en Patagonia y syrah en San Juan.   Estados Unidos. Fue conocido por el boom de Napa y Sonoma en California, de donde llegan a Colombia los reconocidos vinos zinfandel; sin embargo, existe una oferta importante proveniente de Oregon, donde cerca de la mitad de sus viñedos están plantados con pinot noir, y el resto, con variedades blancas como la chardonnay, la white riesling y la pinot gris.   Otra de las zonas destacas es Washington, conocida por las mezclas tipo bordelés (cabernet sauvignon, merlot y cabernet franc) y por sus vinos blancos con mucha fruta a base de chardonnay y riesling. Francia. Continúa siendo un reto para el consumidor por sus denominaciones e idioma. Además de los clásicos vinos de corte, provenientes de Burdeos y la Borgoña, y sus champañas, al país están llegando referencias de otras regiones.   Entre las zonas que más se destacan está Provenza, con sus encantadores vinos rosados (piel de cebolla); Loira con una amplia variedad que va desde los blancos secos, semisecos y melosos hasta los tintos ligeros e intensos, pasando por los rosados secos, los dulces o los crémants, y el Ródano con 22 apelaciones de origen controladas, como el famoso Châteauneuf-du-Pape.   Italia. Crece en el gusto del colombiano de la mano de su gastronomía. Aunque le pasa como a Francia, que resulta complicado para el consumidor por el idioma, sus variedades autóctonas y sus regiones, ya es fácil familiarizarse con sus vinos.   Ha entrado el Piamonte con sus nebbiolos y barberas; el Veneto con los valpolicellas, los bardolinos y el amarone, y la Toscana con sus chiantis y brunellos di Montalcino. El Marsala, el vino fortificado de Italia, ya tiene su nicho, gracias a que ha sido popularizado en la gastronomía.   Viñedos6Sudáfrica. Aunque es el noveno productor de vino del mundo, aún no es muy conocido por el consumidor nacional, pero poco a poco empieza a destacarse. Sus principales zonas vitícolas están situadas al suroeste de Ciudad del Cabo; más al norte existen varias zonas aisladas, a lo largo del río Orange. En Colombia es conocido principalmente por su chenin blanc (llamado steen en Sudáfrica) y por el pinotage, su insignia, que surge a partir del cruce de las variedades cinsaut y pinot noir.   Australia. Produce vinos de excelente relación precio-calidad. Sus vinos se caracterizan por sus marcadas notas frutales, lo que refleja su clima soleado. Su cepa insignia es el shiraz, originaria del Ródano francés, que le ha valido al país reconocimientos mundiales.   Los valles Hunter y Mudgee son dos de los más famosos; están ubicados al sur, la zona donde se cultivó la vid por primera vez en este país. Estas subzonas proporcionan más de un cuarto de la producción de vinos australianos. Lo que se conoce como Australia Meridional genera actualmente el 50% del total de su producción, y es reconocida por valles como Barossa y McLaren Vale.   Nueva Zelanda. Es otro país por descubrir. Es un mercado pequeño, pero quienes prueban su sauvignon blanc, su pinot noir y el chardonnay quedan enamorados. La relación precio-calidad es más alta, pero los vale.   Su industria vitivinícola ha vivido una revolución en la última década: la superficie de viñedos se ha triplicado prácticamente, el número de bodegas se ha duplicado y el volumen de exportación de vino es cinco veces mayor en la actualidad.   ¿Cómo elegir el vino para su carta?   Ante la creciente oferta de vinos en el mercado colombiano, la pregunta que surge es cómo elegir el vino adecuado para su restaurante. Estas son algunas recomendaciones de los especialistas consultados:   • Oriente su carta de vinos a la especialidad del restaurante o los platos del menú. El maridaje es la primera puerta de entrada del vino ante el comensal. • El vino debe ser un complemento de la gastronomía; allí radica la importancia de la variedad. • El sommelier debe preguntar primero qué va a comer el cliente, en lugar de recomendar una botella a ciegas. • Opte por el emblema de cada país y muéstrelo a su consumidor. Ese ‘bouquet insignia’ le permitirá ir a la fija. • Explore la nueva oferta de los países tradicionales. • Conforme una oferta con una base de clásicos y otra de novedades; estas opciones son interesantes para sorprender. • Muchas veces en el mundo del vino no todo es dinero, sino información. Mantenerse actualizado es clave.

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