Albet i Noya: el buqué de la viticultura ecológica

Vino4España sigue consolidándose con vinos selectos. Esta vez llega a Colombia con una bodega ecológica, que se distingue por su experiencia en variedades experimentales y que, además, trabaja con procesos biodinámicos. Albet i Noya arriba con botellas que prometen marcar la diferencia. Por Paola Martínez. Fotos: Johan Perilla y cortesía bodega Albet i Noya.     Los grandes consumidores de vinos orgánicos y ecológicos del mundo siguen siendo los alemanes y los suizos, quienes nos llevan varios pasos adelante en el consumo de botellas libres de sustancias químicas y sintéticas; sin embargo, Colombia empieza a abrirle paso a esta nueva tendencia vitícola.   VinoDebido a que los expertos en mercadeo han visto en los consumidores colombianos una seria intención de aceptar bebidas nuevas y saludables, la bodega española Albet i Noya (www.albetinoya.cat) decidió llegar al país con sus botellas exclusivas. Hablamos con Miquel Terrado Canet, jefe de exportación de esta bodega, para que nos diera a conocer los detalles de este nuevo vino que aterriza en Colombia.   En 1978, la bodega Albet i Noya sacó la primera botella de vino orgánico, basado en una normativa ecológica que evitaba el uso de sustancias sintéticas y químicas, con el objetivo de no afectar el proceso natural del crecimiento y de la maduración de la uva. Esta empresa decidió regresar al cultivo de la agricultura tradicional, en la que sólo se aceptan los abonos verdes, orgánicos y los compuestos que mantienen el equilibrio de la cepa y que no alteran los componentes aromáticos del fruto, su gusto o su textura natural.   Con el éxito que tuvo este vino, que fue elaborado exclusivamente para el mercado danés, se fue incrementando la proporción de tierra de la finca dedicada al cultivo ecológico hasta llegar a convertirla en un terreno 100% ecológico y biodinámico (ver recuadro ‘La agricultura biodinámica’). “Debido a las características especiales de este tipo de cultivo, la bodega de Albet i Noya tiene que trabajar con un nivel de higiene muy superior al de una bodega convencional, pues para la elaboración de vinos orgánicos se requiere un sistema de producción muy cuidadoso. Si este proceso se realiza en forma correcta y precisa, se obtienen vinos de mejor sabor que los convencionales, pues, al no usar sustancias industriales, no se distorsiona el gusto de la uva”, explica Miquel Torrado.   La bodega Albet es reconocida además, en Europa y en el mundo, por su avanzado equipo de investigación y desarrollo, el cual se enfoca en el descubrimiento de nuevas cepas. Gracias a estos procesos de investigación ha logrado recuperar distintas variedades de cepas procedentes de viñedos centenarios y abandonados, a las cuales se les ha hecho el respectivo análisis genético, comprobando que no existen en ningún otro catálogo del mundo.   “Son variedades propias de nuestra región y tienen un sabor diferente a las internacionales. En la actualidad contamos con cinco cepas distintas, que, al ser supervivientes, son resistentes a enfermedades y permiten ofrecer un producto orgánico a precios más competitivos”, explica Miquel.   Para hacer más participativas sus investigaciones, cada año envía las muestras de todos los vinos obtenidos a 165 personas de 24 países (importadores, distribuidores, sumilleres, críticos de vinos, enólogos reconocidos) y a otras entidades evaluadoras como el Incavi. Después, con base en los resultados, se decide qué variedades merecen ser cultivadas en forma intensiva para elaborar vino a nivel comercial.   La multiplicación de las uvas   La bodega Albet, además de tener una producción de variedades excepcionales, goza de la condición de estar en una de las regiones donde surgen y se cultivan casi todas variedades de uva. Por eso, en la actualidad cuenta con 28 cepas diferentes, entre las experimentales y las tradicionales.   Las variedades blancas son chardonnay, macabeu, xarel•lo, parellada, moscatel, viogner, sauvignon blanc, riesling y garnacha blanca. Las negras son cabernet sauvignon, tempranillo o ull de llebre, merlot, syrah, garnacha negra y pinot noir. De todas estas cepas surge el portafolio de Albet, compuesto por 33 referencias de vinos y una producción anual de 1.100.000 botellas, que se exportan a diferentes mercados, como Suiza, Alemania, China y Taiwán.   “Nuestra filosofía es crear vinos diferentes y ofrecer botellas auténticas y expresivas; no hacer vinos masivos. También queremos llegar a mercados nuevos como Colombia, país que está siempre dispuesto a probar agradables experiencias y que tiene una mayor conciencia sobre el consumo de productos más naturales”. Con esta etiqueta de vinos ecológicos y exclusivos, Albet trae al país algunas de sus botellas más selectas:   Vino3• El fanio. La cepa se planta en pequeñas terrazas y se trata con algunos procedimientos biodinámicos para potenciar la expresión del terreno; además, la uva se vinifica en forma tradicional, dejándola madurar en sus lías durante nueve meses, en depósitos ovoides de cemento mezclado con arenas que le permiten respirar y que acentúan su carácter, como si se tratara de una barrica, pero sin el gusto de la madera.   • Xarelo classic. Vino joven, de la misma línea del tempranillo, es concentrado en aromas y se caracteriza por su sabor a frutas cítricas. Este vino de añada queda en las mejores condiciones de fructuosidad y aroma durante los dos primeros años del embotellado, tiempo a partir del cual comienza a disminuir su frescor y a aumentar su potencia y su cuerpo.   • Tempranillo classic. Vino tinto, joven, afrutado y fresco, con buena acidez, concentración de aroma y excelente volumen en boca. Se elabora mediante maceración y fermentación con las pieles durante seis días. Este vino queda en las mejores condiciones de aroma y gusto genuinos del tempranillo durante los dos años después del embotellado.   • Milana. Vino compuesto por diferentes variedades (caladoc, ull de llebre -tempranillo-, cabernet sauvignon y merlot). Se define como una bebida de finca, que tiene una armonía y una expresión máximas. La vendimia y la selección de las uvas se efectúan manualmente.   • Lignum Negre. La uva procede de viñas viejas de cabernet sauvignon, garnacha tinta y merlot, que están siempre por encima de los 350 m de altitud en suelos calcáreos.   La agricultura biodinámica   Esta clase de agricultura, cuyos principios fueron establecidos por el investigador Rudolf Steiner (1861-1925), establece que los sembrados y las granjas son organismos de autonutrición, en los que se debe controlar y evitar la intervención externa, como las sustancias químicas. Los fertilizantes artificiales, los pesticidas y los herbicidas tóxicos son estrictamente evitados. La agricultura biodinámica, a diferencia de otros tipos de agricultura ecológica, usa preparados vegetales y minerales, como los aditivos de compost, y utiliza además un calendario de siembra, que se basa en el movimiento de los astros, pues considera válidos diferentes aspectos del universo para lograr mejores resultados.

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