Larga vida con el café

Café, mitosEl café resulta un factor favorable para la calidad de vida de las personas. Profesionales de la salud comparten mitos y verdades sobre esta bebida.   Por Josué Palacios. Fotos: ©2013 Shutterstock.com     A pesar del mercadeo patriótico que rodea al café, aún existen mitos que impiden a muchos colombianos disfrutar de una taza de café. A fin de revelar la verdad alrededor de este producto y dar a conocer los recientes hallazgos sobre la incidencia del consumo de café en la salud, el programa Toma Café ofreció en el mes de octubre el seminario sobre café y salud: ‘Estado actual de la investigación sobre café y salud’.   Café, mitos Los profesionales expositores fueron el doctor Fernando Rodríguez Artalejo MD-PhD, director del grupo de investigación en epidemiología cardiovascular de la Universidad Autónoma de Madrid, reconocido mundialmente como líder en medicina preventiva y salud pública. Por Colombia estuvo la doctora Alexandra Porras Ramírez PhD, doctorada en salud pública de la Universidad Nacional de Colombia.   Durante mucho tiempo los estudios se centraron en la cafeína, cuando en realidad el café es una bebida que trasciende más allá de este componente. A continuación, se detallan las creencias más comunes que se tejen sobre ese fruto y los resultados de los estudios al respecto:   • El café engorda. El café, por sí sólo, no posee calorías. Si lo que se quiere es cuidar el consumo calórico, es importante no tomarlo con crema y azúcar. Actualmente aún están en estudio las propiedades del café para el mantenimiento del peso corporal; se ha dicho que reemplazar gaseosas y jugos naturales por café puede incluso ayudar a perder peso.   • El café es cancerígeno. El café posee muchos componentes, unos de ellos son los ácidos clorogénicos y melánicos, los cuales aprisionan radicales libres, volviéndose agentes antioxidantes que, además de retardar el envejecimiento, previenen varias enfermedades, entre ellas el cáncer. Aunque existen otras sustancias que han sido identificadas como potencialmente cancerígenas, los estudios realizados no han logrado establecer una relación contundente entre el consumo de café y la aparición de cáncer.   • El café produce cefalea. Muy al contrario de lo que se cree, el café ayuda a aliviar el dolor de cabeza; tanto así que incluso algunos analgésicos contienen cafeína entre sus compuestos; esto se explica por la acción vasoconstrictora de dicho componente.   Café, mitos El café produce insomnio. Cada persona tiene una sensibilidad especial a los efectos de la cafeína. Para algunos es suficiente una taza al día para tener una mente activa y despejada, mientras otros pueden tomarse hasta tres tazas antes de dormir sin tener ninguna incidencia ni alteración del sueño. Al ser un estimulante cerebral, la cafeína bloquea el desencadenamiento del sueño, permitiendo una mente activa; esta propiedad puede considerarse un beneficio o una desventaja dependiendo del caso. Se recomienda asesoría médica que ayude a establecer cantidades y horarios adecuados para el consumo de esta bebida.   • El café aumenta los niveles de azúcar y triglicéridos. Falso. El café puede tener efectos antidiabéticos gracias a sus polifenoles que favorecen el aumento de la sensibilidad a la insulina, ayudando así a evitar la diabetes tipo 2. Por otra parte, los diterpenos son unos compuestos químicos presentes en el café que elevan el nivel de colesterol y triglicéridos; la buena noticia es que estos compuestos pueden ser filtrados, es decir, el café filtrado no eleva el colesterol ni los triglicéridos.   • El café es perjudicial para los hipertensos. Aunque el consumo de café eleva por un par de horas la presión arterial, estudios comprueban que un consumidor habitual de café puede ingerir entre dos y cuatro tazas de café sin experimentar elevaciones mantenidas de la misma. Pacientes hipertensos pueden incluso beber café sin experimentar elevaciones considerables en su presión arterial. Además, se han comprobado efectos de protección cardiovascular por acción de los polifenoles, que evitan inflamación y disfunción endotelial, es decir, en las paredes internas de venas y arterias. En lo que respecta también al sistema cardiovascular, el consumo frecuente de café puede disminuir otros padecimientos, como la cardiopatía isquémica, la fibrilación auricular, el ictus e insuficiencia cardiaca.   Entre otras bondades se pueden contar: el café ayuda a prevenir el mal de Parkinson y puede reducir entre el 60% y 80% los riesgos de padecer enfermedades hepáticas.

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