Café de oro

Café San AlbertoCon la apertura de su nueva tienda en el Museo del Oro, Café San Alberto se propone llegar a un público más amplio y difundir la cultura cafetera de Colombia.   Por: Ana María Ocampo. Fotos: cortesía.     Fieles a su filosofía que reconoce el consumo de café como un ejercicio para despertar los sentidos y generar una experiencia memorable, la marca Café San Alberto llega al Museo del Oro en la ciudad de Bogotá, a fin de acercar sus productos y procesos de producción a más personas.   Enclavada en una ladera del municipio de Buenavista, Quindío, a 27 kilómetros de la capital del departamento, Armenia, se encuentra la Hacienda San Alberto, lugar de origen de uno de los cafés colombianos más premiados en el mundo por su elevada calidad y valor productivo y sustentable. Entre los 1.500 y 1.800 m.s.n.m., en un terreno de 45 hectáreas, se produce el grano que más adelante será distribuido en Colombia, servido en Bogotá y exportado a varios países del mundo.   Café San AlbertoEste café se distingue por sus gratas notas aromáticas dulces, que recuerdan el caramelo y el suave chocolate oscuro, su acidez delicada y frutal, y su balance armonioso que brinda en boca un distintivo y elegante sabor. La tercera generación de la familia Villota, dueña de esta marca de café con más de cuarenta años de experiencia, emprendió el reto de producir un café de lujo, por medio del desarrollo de un novedoso y exigente proceso de cultivo y recolección, que han llamado ‘quíntuple selección’.   Juan Pablo Villota, quien está a la cabeza de la marca junto con su hermano Gustavo Villota, explica que: “La quíntuple selección es un proceso manual de cinco pasos, en el que cada grano que será usado para la elaboración del café tostado San Alberto pasa por diferentes selecciones, garantizando un café con sabor insuperable, característico y consistente. El principal fin es garantizar un sabor exquisito y distintivo que capitalice las mejores características del terroir”.   Tiendas por una cultura cafetera   En 2009, esta marca abrió en su hacienda la Terraza San Alberto, un espacio para que los visitantes degustaran el producto en un paisaje integrado en la naturaleza. Además de realizar visitas guiadas por sus fincas y participar en todo el proceso desde la recolección manual hasta la prueba final, los visitantes pueden aprender a catar el café y constatar por sí mismos la elevada calidad de los productos.   Café San Alberto Esta primera tienda aprovecha el exuberante paisaje cafetero del Quindío para hacer de cada taza de café una experiencia única. Los recorridos de aprendizaje y las tardes de degustación son experiencias insignia de la marca, con las que busca enseñar, difundir el valor de la bebida y fortalecer la cultura cafetera en el país y entre los turistas. Ésta fue una de las razones por las cuales Café San Alberto fue elegido por el Museo del Oro de Bogotá, para complementar la experiencia de los más de 500.000 visitantes que anualmente llegan a sus instalaciones.   La apertura de esta tienda forma parte de la estrategia del museo de ofrecer a los visitantes, quienes son, en su mayoría, extranjeros, otras formas de difusión de la cultura y tradiciones colombianas. Esta propuesta responde al creciente interés por el país, su cultura y los cafés especiales de gran nivel. De esta manera, la tienda de Café San Alberto conjuga la tradición de producción con el estilo de los cafés gourmet de las ciudades más importantes del mundo.   Técnicas para disfrutar   Las preparaciones, las cuales son acompañadas de una introducción sobre las formas de producción y consumo, se presentan en dos cartas: una de bebidas calientes y otra de frías. Cada una de estas preparaciones destaca sabores particulares y proporciona una ceremonia en la preparación. En caliente están las preparaciones de sifón de vacío, en la famosa jarra Chemex y en el tradicional cono de goteo. Cada una de estas formas aporta el sabor o a la textura del café, a la vez que resalta su calidad. La preparación en frío se realiza con la estación de goteo frío, además de los ya conocidos café frío y café helado. Estas últimas opciones son las que más curiosidad despiertan entre los clientes de la tienda, debido a que rompen con la creencia de que el café es una bebida para degustar preferiblemente a altas temperaturas.   La estación de goteo frío, por ejemplo, es un proceso que tarda entre ocho y doce horas en filtrar el café a la temperatura perfecta. A diferencia de las preparaciones frías por choque térmico (que también ofrece la tienda), este método asegura la permanencia de los detalles más sutiles en su sabor y textura.   Un producto responsable   Para esta marca, la calidad no es característica única del producto que se comercializa y consume, sino que está presente en todo su proceso de cultivo, recolección y fabricación. Es por esto que, a lo largo de los años, la Hacienda San Alberto se ha constituido como referente de producción responsable con la comunidad y con el medio ambiente. Debido a su ubicación privilegiada cerca de importantes fuentes hídricas de la zona, existe un cuidado especial en el uso de productos químicos para los cultivos, así como en la disposición de los residuos.   Además, la marca es una fuente generadora de empleo y oportunidades en la región, sobre todo para mujeres cabeza de familia que trabajan como recolectoras de café.   Marca con nombre internacional   Café San AlbertoEl reconocimiento de la marca San Alberto no es exclusivo en Colombia. A lo largo de los años ha recibido premios internacionales que destacan este producto como uno de exquisito sabor y calidad. Por ejemplo, en 2011 recibió la medalla de oro como producto del año en la Feria Mundial de Alimentos en Moscú. Y más recientemente, en julio de 2013, recibió por segundo año consecutivo tres estrellas doradas por su sabor superior, otorgadas por el Instituto Internacional de la Calidad y el Sabor de Bruselas. Café San Alberto es el primer café colombiano en recibir esta distinción, de esta forma, se consolida como una marca de lujo.   A esto se suma el amplio portafolio de países en los que se puede comprar este producto. Corea, Suecia, Holanda y Canadá, por ejemplo, cuentan con puntos de distribución y venta de la marca. A través de las tazas de café que prepara y enseña a degustar, la marca lleva a cabo su estrategia de difusión de la cultura cafetera.   Sin duda, la llegada de Café San Alberto al Museo del Oro será la oportunidad perfecta para que más personas conozcan un producto de calidad y excelente sabor. La tienda será un paso obligado para que conocedores y curiosos realicen un viaje sensorial por la tradición cafetera de la marca y del país.

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